Theorein, tal como Heidegger lo anota, es una palabra compuesta que, en conjunto, sistematiza el interés de la ciencia: thea y horas. Thea, que también es raíz de la palabra teatro, se dice de la apariencia en su estado puro, es el producto de la recepción de la realidad presente tal como aparece. Horas, por el contrario, es el acto de examinar y reflexionar sobre algo para descifrar las causas de su funcionamiento y observar lo que se esconde tras la realidad; es el acto de abstraer para comprender. Theorein se traduce al latín como contemplatio, pero es necesario recordar que no se trata de una mirada superficial, tampoco poética; se trata de contemplar desde la abstracción para entender la naturaleza de las cosas. Así, theorein es el verbo que designa la acción de mirar desde la abstracción analítica con el fin de comprender cómo está construido y cómo funciona el Mundo. Theorein es, en pocas palabras, mirar profunda, dubitativa y atrevidamente la realidad.

Borges cuenta la historia de Funes, un hombre que puede memorizar de forma fotográfica y transparente la realidad. A pesar de este don, Funes es incapaz de comprender el lenguaje abstracto, pues recuerda cada elemento particular de los objetos singulares a los que hace referencia cualquier símbolo genérico. Por ello, Borges concluye que Funes no era capaz de pensar, pues “pensar es olvidar diferencias, es generalizar, es abstraer”. Teorizar es la condición sine qua non de pensar. Teorizar permite ordenar y comprender el mundo, en lugar de observarlo en su supuesta transparencia.

Published: 2017-01-18